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Cycloseris Sp.
(Fungia
Naranja)

Nombre común:
Cycloseris
Clasificación:
Filo: Cnidaria
Clase: Antozoa
Orden: Scleractinia
Familia: Fungiidae
Especie: Cycloseris Sp. Cycloseris sinensis
Biotopo: Indo-Pacifico
Distribución: Indo-Pacifico
Descripción: Coral solitario compuesto por un
solo pólipo con forma circular o ligeramente oval.
Esqueleto de estructura radial con bordes dentados.
Este tipo de coral no se ve frecuentemente en el
mercado. Posee un fuerte color naranja fosforescente
atercipelado (pigmentos protectores UV muy intensos).
Posee tentáculos de aproximadamente 1 cm también
anaranjados y ligeramente transparentes formando
círculos concéntricos alrededor de la cavidad bucal
hasta la parte baja del coral, donde los encontramos
una fila de ellos mucho más pequeños y numerosos. Este
coral se ecuentra en su hábitat en las zonas más
profundas de todos los Fungidos.
Dificultad: Media/Baja. Apropiado para
iniciarnos en el mantenimiento de corales duros.
Resistente a casi todas las enfermedades de otros
Scleractinios.
Agresividad: Extremadamente agresivo si existe
contacto.
Necesidades de iluminación: Moderada
Condiciones del agua: Recomendable altos
niveles de calcio. Resto de parámetros: óptimos de
arrecife.
Corriente de agua: Baja / Moderada
Alimentación: Coral que dispone de zooxantelas
(algas simbióticas) por lo tanto parte de su
alimentación es fotosintética. Es necesario, sin
embargo, alimentarle variada y regularmente (1 o 2
veces por semana). Nos servirán Cyclopes, Nauplios de
Artemia enriquecida, Mysidos, o trozos muy pequeños de
pescado o gambas. Un factor de comportamiento
interesante en cuanto a la alimentación de éste coral
es que una vez que alguno de sus tentáculos ha
obtenido comida, ésta será transportada de un
tentáculo a otro hasta la abertura bucal localizada en
el centro.
Ubicación en el acuario: Por su capacidad de
moverse es aconsejable situarlo en la parte baja del
acuario, tenga o no sustrato, siempre que éste no
tenga corrientes excesivas.
En caso de caída de las rocas puede rasgarse o dañarse
su tejido. Este es su punto más débil y puede provocar
serios problemas al coral. Si por otro lado, cae sobre
otro coral, hay que tener en cuenta que es muy
agresivo y casi nunca saldrá perdiendo la batalla.
Este movimiento puede ser fototrópico.
Demasiada corriente puede provocar la falta de
expansión del tejido y los pólipos, resultando en
recesión, stress y falta de capacidad para eliminar
partículas (algas, arena, etc) de su superficie. Esto
puede llegar a provocar recesión del tejido y
necrosis. En caso de tener una corriente moderada y
arena muy fina se recomienda levantarlo un poco del
sustrato usando un fragmento de roca viva, aunque el
propio coral es capaz de desenterrarse por sí mismo si
se da el caso.
Si la posición es correcta, el coral es capaz de
expandirse hasta casi doblar su tamaño. Si la posición
es incorrecta observaremos una falta de expansión en
una parte o en el total del tejido y los pólipos,
apareciendo "hundidos" en el esqueleto.
Reproducción: Sexual y asexual (división o
fragmentación) Es capaz de descalcificar parte de su
esqueleto para producir nuevos individuos. Su
propagación puede realizarse por fragmentación,
siempre que los fragmentos sean al menos un 25% del
animal.
Observaciones: Coral muy frágil a la hora de
manipularlo, especialmente cuando se encuentra
hinchado. Cogerlo siempre por la base.
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