Orden:
Perciformes;
Familia: Cichlidae.
Subfamilia: Heroini.
Especies: Pterophyllum scalare scalare, P. altum, P. leopoldi
Nombre común: Escalar, Pez Ángel
Historia: Descrito originalmente por Lichtenstein en 1823, le
denominó Zeus scalaris, más tarde en 1831 Georges Cuvier
desconociendo la descripción de Lichtenstein lo denominó Platax
scalaris. Fue en 1840 cuando Heckel lo clasificó como Pterophyllum
scalaris.
Finalmente en 1862 Gunther nos dió la denominación actual
Pterophyllum scalare.
En 1903 Pellegrim describió los P. altum. La primera noticia que se
tiene de su introducción en acuarios data de 1909, se trataba de
unos cuantos peces que llegaron a Hamburgo mezclados con otras
especies de una importación proveniente de Brasil.
Posteriormente, en 1924 se sabe de otra importación en la que venía
un nuevo tipo de pez ángel, la realizó un comerciante alemán llamado
Wilhelm Eimeke, a este nuevo tipo Ahl le denominó P. eimekei en su
honor.
En 1963 Gosse describió unos peces recolectados por el Rey Leopoldo
III de Bélgica como Plataxoides leopoldi.
Posteriormente en 1967 Schultz incluyo al P. dumerilii dentro del P.
leopoldi, al P. eimekei dentro de P. scalare y al P altum como otra
especie distinta.
Fue en 1986, cuando Kullander nos dio la calificación actual, donde
se consideran válidas tres especies: P. altum, P. Leopoldi y P.
scalare. Se consideran a los demás (dumerilii y eimekei)
hibridaciones entre dos de las otras tres especies.
Distribución: Los escalares viven en zonas poco profundas,
sobre los dos metros, cerca de la orilla, y con abundante
vegetación.
El P. altum proviene de la cuenca superior del río Amazonas, de los
tributarios del río Negro, y del curso superior del Orinoco y sus
afluentes (río Inírida, río Atabapo).
El P. scalare es originario del Amazonas brasileño, Colombia y Perú.
Del río Tapajós y sus afluentes en Brasil, el río Amapá en Brasil,
río Essequibo en Guayana y río Oyapock en la Guayana Francesa.
Morfología: Scalare significa literalmente escalera, haciendo
referencia a la forma dentada, en escalera, de los radios duros de
la aleta dorsal.
Hoy en día se pueden encontrar infinidad de mutaciones y variedades
salidas a partir de la forma silvestre original.
Los negros se desarrollaron en Alemania en 1955, al año siguiente,
también en Alemania salieron los colas de velo. El jaspeado en 1963,
pero no se consiguió fijar el rasgo. Charles Ceniza en 1969
consiguió fijar el rasgo del mármol. Y el dorado fue desarrollado
por Carl Naja en los EE.UU en los años 70.
El P. altum alcanza un tamaño máximo de 13 cm, con una altura de 20
cm, el P. scalare un tamaño de 15 cm, 11 de alto, y el P. leopoldi
un tamaño de 10 cm y una altura de 8 cm. Su cuerpo, comprimido
lateralmente, tiene forma triangular, con aletas abdominales muy
alargadas en forma de filamentos. Las aletas dorsal y anal son
también largas y anchas..
Los ejemplares salvajes, tienen una serie de franjas verticales, una
de ellas le atraviesa el ojo, sobre un tono base plateado, pero
existen multitud de coloraciones de los escalares “creados” mediante
numerosos cruces y mutaciones en cautividad.
El P. altum se caracteriza por el color, son plateados con unas
franjas negras verticales muy marcadas, además de la marcada forma
cóncava de la frente al hocico, aunque esta característica puede
haber ejemplares que no la presentes, y por su gran altura.
El P. leopoldi se caracteriza por su menor tamaño, no tan alto y por
la forma del cráneo mucho más puntiaguda que los demás.
Edición del 19/11/03, datos aportados por Angelman de sus propios P.
leopoldi: "Son peces simples pero mui bonitos, con algunos reflexos
verdes e azules. Comen de TUDO, incluindo TODAS las algas
filamentosas del aqua.
A lo contrario de lo escribido en la ficha, son indiferentes a los
pequenos tetras e a todos los peces del aqua (apenas, por vezes,
brigam un pouquito entre si).
Les tenho notado alguns rituais de acasalamento semelhantes aos
escalares".
Comportamiento: Es territorial, aunque pacífico e incluso
tímido, gusta de estar en grupos no demasiado pequeños y es
compatible con otros peces pequeños y pacíficos.
En época de celo su agresividad aumenta, más si tienen que defender
la puesta. La comida en estado natural de estos peces es a base de
pequeños carácidos, por lo que hay que tenerlo en cuenta.
Se le debe de proporcionar un tanque lo más amplio posible, de unos
200 litros para mantener con comodidad 5 o 6 ejemplares, y nunca en
menos de 120 litros con 3.
Compatibilidad: Carácidos medianos, cíclidos enanos,
Corydoras, loricáridos, peces hacha....
Es interesante ver la relación entre los escalares y los Mesonautas.
Los primeros siempre estarán en una posición más adelantada y
elevada respecto a los últimos. También lo es la relación con otros
cíclidos de mayor tamaño y mucho más agresivos, aunque para ello
necesitaríamos de acuarios muy grandes, en torno a los 1000 litros.
Acuario: Amplios, con una altura considerable, muy plantado,
ya que allí se esconderán, pero también en ellas desovarán, asimismo
podemos incluir algún tronco como decoración.
Es vital tener un buen filtrado, pero que no genere excesivas
corrientes, ya que a estos peces no les agrada (se puede incluir
turba en los filtros).
Respecto a la iluminación, a estos peces no les gusta que sea muy
fuerte, podemos atenuarla usando plantas flotantes.
Preferiblemente pondremos un sustrato oscuro, con abundante
vegetación en las partes laterales y trasera del acuario para que no
se sientan muy asustados, aunque también deberemos proporcionarles
amplios espacios libres para que puedan nadar con tranquilidad.
Condiciones del agua: Existen pequeñas variaciones respecto a
cada una de las especies. El P. altum requiere un agua con un pH
entre 5.8 y 6.5, una dureza total entre 4 y 7º dGH y una temperatura
entre 25 y 28ºC.
El P. leopoldi un pH entre 5.8 y 6.2, dureza total entre 5 y 8º dGH
y temperatura entre 25 y 28ºC.
Y el P. scalare un pH entre 6 y 7, dureza total entre 5 y 12º dGH y
temperatura entre 25 y 28º C.
Evidentemente nitritos y fosfatos a cero y nitratos lo mas bajos
posibles.
Alimentación: Omnívoros, en estado salvaje su dieta se basa
de pequeños carácidos. En acuarios, conviene alternar su
alimentación con hojuelas, larvas, artemia, dafnia bien sean vivos o
congelados.
Una buena alimentación es indispensable para tener éxito en la cría
de estos peces, de lo contrario no estarán muy predipuestos a
reproducirse.
Reproducción: La de P. altum se logró hace relativamente poco
tiempo, mientras que de P. leopoldi se conocen de momento muy pocos
éxitos en la cría en cautividad.
Es muy difícil notar las diferencias sexuales hasta el momento del
desove: el macho presenta su espermiducto corto, terminado en punta
y echado hacia adelante, y la hembra un tubo ovopositor más largo,
grueso, redondeado y orientado hacia atrás.
Elegiremos un acuario lo más amplio posible, con bastante altura ya
que a estos peces les gusta mucho desplazarse entre la vegetación,
la misma tendrá que tener disposición vertical y horizontal.
Vertical con especies por ej. del género Vallisneria y una luz
tenue, para lograrlo nos serán de gran ayuda las plantas flotantes o
inclusive las propias Vallisnerias (al llegar a la superficie se
curvan y se mantienen flotando).
Horizontal con especies de hojas amplias por ej. Anubias o del
género (Echinodorus para que puedan realizar la puesta, o bien una
superficie lisa puesta verticalmente con una inclinación de unos 45º
aprox., una piedra tipo pizarra nos servirá.
Introduciremos a 5 o 6 ejemplares jóvenes, los escalares al estar
bien alimentados crecen muy rápido, y alcanzan la madurez sexual a
los 6-8 meses con 6-7 cm de longitud aprox.
Dispondremos de agua con los siguientes parámetros: pH entre 6.5 a
7.0, dureza total entre 4 y 8º dGH, temp. a 27ºC, y evidentemente
nitritos y fosfatos a cero, y nitratos lo mínimo posible.
Cuando consigamos una pareja retiraremos a los demás ejemplares. En
el momento de la puesta, la pareja comienza a limpiar el lugar
elegido. La hembra desovará en hileras, puede poner hasta 350, y
detrás pasa el macho fecundándolos. Los huevos tienen un tono crema
(beige).
La hembra principalmente, y los machos en menor medida, están
continuamente vigilando a los huevos, retiran con la boca a los no
fecundados o estropeados (si la pareja no lo hace, los huevos
contaminados -de color blanco- se expandirán e irán contagiando a
los sanos, para evitarlo podemos pinchar a estos huevos uno a uno
con una jeringa e ir retirándolos), los huevos no válidos tienen un
color blanco lechoso. Están constantemente ventilando a los huevos
con sus aletas para que el agua pase a través de todos ellos.
Los huevos a 27ºC. eclosionan a las 72 horas tras la puesta aprox.
(en función de la temperatura del agua, a menor temperatura más
tiempo tardan en eclosionar los huevos).
Durante las siguientes horas las crías permanecen en estado larval,
y es entre las 72 y 96 tras la eclosión, que lograrán nadar
libremente y éste será el momento en que les daremos los nauplios
recién eclosionados de artemia salina. Hasta ese instante se
alimentaban de su saco vitelino.