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0.- Previo
<<Como si se tratase de un simple juego de palabras, el título de este
artículo resume una hecho que rodea al entorno del Betta Splendens,
fomentado por la naturaleza extrema de su hábitat y los instintos con
los que la naturaleza lo ha diseñado. >>
<<Frecuentemente, en los grupos asociativos de distintas especies
animales (camadas, colonias, cardúmenes,…) de naturaleza extrema,
generalmente asociados a un entorno hostil, surgen los denominados
Grupos Alfa; los ejemplares más fuertes de cada sexo se unen como
pareja dominante de la comunidad y como únicos reproductores,
ejerciendo su poder en distintas medidas sobre todo individuo que se
encuentre en su territorio, sea de su comunidad, sea foráneo de la
misma especie o sea un individuo de otra especie. >>
1.- Remontándonos a los orígenes del fenómeno
El entorno natural del Betta Splendens, azotado por el clima extremo
del Sureste asiático, ha forjado en esta especie unos mecanismos de
defensa propios de especies superiores de depredadores, si bien no
estamos ante una especie depredadora; un Betta, por lo general, ataca
a otros individuos sin la intención de alimentarse de ellos, como
haría un depredador cualquiera. Un Betta ataca a otro Betta guiado por
varios motivos, como son la reproducción o la dominación de un
territorio (aunque se ven ligados por un motivo de fuerza mayor
impuesto por la naturaleza extrema que forma su hábitat, la lucha por
el control de los recursos de su ecosistema) y ataca a miembros de
otras especies por dos motivos principalmente, conflicto territorial
(esta otra especie también es territorial e invade el territorio vital
del Betta, muy frecuente con Escalares, Gouramis, Colisas Lailas,
Barbos de Sumatra, …) o por confusión (cuando un Betta avista a otro
pez, de colores o aletas llamativas, su mecanismo de supervivencia se
dispara y enseguida irá a exhibirse ante ellos, llegando a atacarles
en caso de huida por asumir que es un macho Betta en retirada o una
hembra que lo rechaza; si al contrario, el individuo le hace frente,
recibirá un ataque a muerte por parte del Betta, pues asumirá que es
un macho Betta u otro pez territorial que amenaza sus dominios e
integridad física. Es muy frecuente con Guppys, sobre todo los machos
que poseen mayor colorido y aletas más vistosas, al igual que con
otras especies llamativas no territoriales).
La conjunción de estos elementos junto a otros más de gran relevancia
como las aptitudes genéticas de la especie, hacen que el Betta
Splendens se perfile como un “luchador” nato por la supervivencia en
situaciones extremas.
2.- Una predisposición genética
Genéticamente, un Betta está diseñado para sobrevivir en un entorno
adverso, provisto de un órgano llamado laberinto que le permite tomar
oxígeno del aire (sacando la parte superior delantera de la cabeza
fuera del agua), posee una alta tasa de natalidad (del orden de 50 a
500 alevines por puesta, pudiendo volver a reproducirse cada 3 días
(los machos) y cada 15 días (las hembras), tolera un rango de
temperaturas que va desde los 21º a los 32º, tiene la mandíbula
dispuesta de forma puntiaguda y provista de una dentadura afilada
cubierta por un labio retráctil (al contrario de lo que parece
evidente, el ataque de un Betta no está basado en morder; en lugar de
ello, realiza su ataque empleando su cuerpo como un único músculo que
le proyecta contra su objetivo, a la par que retrae lo labios de la
mandíbula, dejando al descubierto sus afilados dientes. El resultado
final es, literalmente, más parecido a una puñalada que a una
mordida), además de otras dotaciones naturales menos notables.
Sus instintos naturales y aptitudes genéticas han desembocado en una
especie territorial, de organización jerárquica dependiente del “Grupo
Alfa” o pareja de reproductores. Guardando cierta similitud con todo
tipo de especies de animales “supervivientes”; para controlar los
recursos, un Betta, debe imponerse al resto de sus semejantes, vecinos
e intrusos.
3.- El fenómeno de los Grupos Alfa en el Betta Splendens
Para abordar el concepto de los Grupos Alfa entre los Bettas y su
poder sobre el resto de miembros del territorio, tenemos que discernir
entre el papel del macho Alfa y el de la hembra Alfa.
• El macho Alfa, como macho dominante de un territorio Betta
(patriarcal), es el centro de poder en el grupo, el punto más alto en
la jerarquía del territorio. Sólo puede haber 1 macho por territorio,
lo que podría implicar un error en el término “macho Alfa” de no ser
por su dominio del grupo que reside en el territorio, empleando la
fuerza para mantener su poder. La aparición de otro macho en el
territorio deriva en una lucha a muerte instantánea, con dos posibles
resultados, si nada interfiere: el perdedor muere o se bate en
retirada, generalmente mal herido. Cada macho crea su propio
territorio, defendiéndolo de otros machos y procurando acaparar el
máximo posible de hembras, pero si es derrotado por un invasor perderá
su territorio y el liderazgo del grupo, que se unirá al nuevo macho
Alfa.
Un macho Alfa debe poseer, generalmente, fortaleza, carácter, una
composición de aletas-colores llamativa para ganarse la atención de
las hembras y fertilidad para perpetuar los genes de ambos. Si el
macho no gusta a una hembra será rechazado por ésta, pudiendo llegar
a ser atacado por la misma si ésta pretendiese reproducirse con él y
el macho no la corteja. El motivo es simple, sólo los más fuertes
perduran en un entorno adverso y la perpetuación de los genes es vital
para la especie.
• La hembra Alfa puede coexistir con otras hembras en su mismo
territorio, imponiéndose a ellas previamente en numerosas disputas por
el poder. Al contrario que el macho, que lucha sólo ante una invasión
de territorio o por defender su vida, la hembra Alfa debe imponerse
al resto y mantener su poder por la fuerza a lo largo de incontables
disputas con las demás integrantes del grupo o cualquier otra foránea
que se introduzca en el territorio.
Varios ejemplos cotidianos de su vida en libertad o en cautiverio
revelan la inestabilidad del derecho a permanecer en un territorio
como miembro o como hembra Alfa.
-Para que una hembra pase a ser la hembra Alfa deberá derrotar a
cualquier otra rival dispuesta a asumir ese mismo papel, dominar al
resto de hembras individualmente, quitarse de en medio a la que no lo
acepte como tal (peleando hasta someterla, expulsarla o matarla, a
riesgo de ser derrotada con sus consecuencias) además de ser fértil
para no ser rechazada por el macho Alfa (supone la pérdida de poder en
el grupo y el riesgo de ser atacada por el macho).
-Cuando hay pocas hembras en un grupo las peleas decrecen con el
tiempo y la hembra Alfa adquiere estabilidad en su dominio de la
situación. Si por el contrario el grupo es numeroso, las pugnas por el
poder serán continuas.
-Si una hembra cualquiera es retirada del territorio o incluso la
hembra Alfa es el ejemplar retirado, a su regreso será rechazada por
el grupo (si es una hembra cualquiera) o por la nueva hembra Alfa y el
resto de hembras del territorio (si era la hembra Alfa antes de
retirarla).
Los Bettas no establecen las uniones de por vida, se emparejan los 2
reproductores que forman el Grupo Alfa, hasta que alguno de ellos es
sustituido por un rival más fuerte, reconfigurándose el Grupo Alfa en
función del resultado; El vencedor se consolida como macho Alfa o
hembra Alfa, según proceda, mientras el perdedor será expulsado del
territorio si sobrevive (en el caso de los machos y algunos casos de
hembras) o podrá permanecer en el mismo (si es una hembra, se somete
al poder de la nueva hembra Alfa, si es aceptada por el resto de
integrantes del grupo de hembras del territorio y, además, si la
misma hembra Alfa lo permite).
Como apunte final,
resaltar que un territorio de Bettas es una estructura firmemente
jerarquizada por el Grupo Alfa y su influencia sobre el resto, pero la
identidad de dicho Grupo Alfa es altamente inestable por las continuas
e inevitables luchas de poder; es decir, el sistema de control del
territorio se instaura rápidamente en el mismo y prevalece a través de
distintas generaciones, aún cuando parten de cero (caso de colocar un
grupo de alevines y dejarlos que se asienten en la zona, sin adultos
que los enseñen o les muestren el sistema de control del territorio
basado en el Grupo Alfa, su instinto natural les muestra el camino),
si bien los integrantes de el citado Grupo Alfa serán distintos
individuos a través del tiempo (cada vez que un miembro del Grupo Alfa
es derrotado por un nuevo aspirante, pierde su posición de dominante y
es sustituido por el vencedor).
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